Consejos para el paciente alérgico a mohos

Los mohos u hongos microscópicos son formas de vida ampliamente distribuidas en la naturaleza. El número de esporas de hongos en el ambiente es mucho mayor que el de granos de polen, excepto en la época de polinización.
 
A diferencia de los pólenes, los mohos pueden aparecer en cualquier época del año, ya que crecen en función de la temperatura y humedad ambientales. La mayoría se desarrollan en condiciones óptimas entre 20 y 40 ºC, aunque existen excepciones, y la humedad relativa idónea oscila entre el 60 y el 95 %, si bien pueden adaptarse a ambientes más secos.
 
 
¿Dónde se encuentran?
 
Los mohos ayudan a mantener el equilibrio ecológico digiriendo la materia orgánica, especialmente vegetal, por lo que son muy abundantes en el suelo de campos, bosques, parques y jardines, pero sus esporas pueden ser transportadas por el viento incluso a grandes distancias.
 
En el ambiente doméstico se encuentran allí donde hay materia orgánica: fibras textiles, alimentos (frutas, zumos, leche, queso, harinas, pan, patatas...), pieles (zapatos, botas, abrigos...), papel, plantas de interior, etc. Suelen hallarse en cocinas, armarios de ropa y calzado, cuarto de baño, bibliotecas, paredes húmedas, acondicionadores y humidificadores de aire, macetas, etc.
 
A nivel industrial, se utilizan para fabricar vinos, cerveza, quesos y antibióticos; también podemos encontrarlos en silos y almacenes de frutas.
 
 
¿Cómo evitarlos?
 
1.En el exterior de las viviendas: 
 
•NO acercarse a vegetación muerta o en estado de descomposición.
•NO mover montones de hojas caídas en el suelo.
•NO manipular cualquier tipo de granos o entrar en áreas donde estén almacenados.
•NO entrar en lugares donde se almacenen alimentos.
•NO caminar por zonas rurales en tiempo seco y ventoso, especialmente durante o poco después de la recolección de alguna cosecha.
•NO tener vegetación densa cerca de su casa o lugar de trabajo.
 
2.En el interior de las viviendas:
 
•Mantener secos los alrededores de la ducha y, en general, todo el baño, incluyendo las toallas y alfombras.
•NO usar esponjas de baño.
•NO guardar ropa o zapatos húmedos en un armario o en zonas de poca ventilación.
•Evitar usar algodón de relleno para cojines, mantas y forros de muebles.
•Evitar usar tapetes y alfombras de algodón o cualquier fibra que no sea sintética.
•Evitar cualquier formación de humedad en paredes y/o ventanas.
•NO dejar alimentos fuera del frigorífico por mucho tiempo, aunque algunos mohos pueden proliferar incluso en su interior.
•Deshacerse lo antes posible del as bolsas de basura que contienen restos de alimentos.
•Usar deshumidificadores en épocas muy húmedas pero evitando que los circuitos del equipo se contaminen de mohos, ya que facilitarían su dispersión.
•Aspirar la habitación diariamente y evitar que se acumule polvo ( favorece el crecimiento de los mohos)
•Usar fungicidas y/o pinturas antifúngicas en los sitios que tengan tendencia a humedecerse.
•Instalar una lámpara en los armarios que permanezcan cerrados para disminuir la humedad.
•Evitar macetas, plantas de interior y flores secas de adorno.
•Controlar la zona de expulsión de aire de las secadoras de ropa.
•Limpiar cuidadosamente las tuberías, gomas y desagües de lavadoras y fregaderos.